Cirugía que consiste en aumentar el tamaño de los senos, mejorar la forma y corregir el volumen por deficiencia en el desarrollo o por pérdida después de la lactancia o bien, equilibrar diferencias de tamaño mediante la utilización de implantes que pueden estar rellenos de solución salina o silicona, con forma redonda, bidimensional o anatómica.

Se pueden colocar bajo el músculo pectoral o por encima de este, dependiendo del examen clínico inicial del paciente, por una incisión preferiblemente en porción inferior de la aureola, lo cual no latera la sensibilidad, aunque también se puede hacer a través de la axila o en el pliegue inframamario. Los implantes no interfieren con la lactancia, con la mamografías ni predisponen a patología maligna del seno.
No es recomendable en ningún caso inyectar grasa ni ningún material en senos, pues esto produce cicatrices en los senos que en las mamografías puede ser de difícil interpretación lo que significa que la paciente puede ser sometida a biopsias o cirugías más grandes. Igualmente no es recomendable utilizar ningún tipo de droga para aumentar los senos, usualmente son hormonas o prostaglandinas, que producen una estimulación en las glándulas, llevando a galactorrea (producción de leche por el pezón) y tal vez predisponiendo a patologías malignas (no hay estudios conclusivos que descarten esta posibilidad).